3-5-08, Viena
Estimado señor:
Muchísimas gracias por su Balzac que leí de un tirón: el torbellino que usted describe lo arrastra a uno. El hombre encaja bien con usted. No s
é cómo era su Napoleón, pero de la pulsión de dominio de ambos se ha llevado usted un buen pedazo, sólo que usted la ejerce en el lenguaje (durante la lectura no podía deshacerme de la imagen de un jinete audaz sobre un noble corcel). Es fácil para mí meterme en sus pensamientos como si fueran viejos conocidos míos.
La tragedia Tersites es muy hermosa, en algunos momentos embriagadora, pero ¿por qué llevar a este o aquel personaje tan al extremo? ¿Por qué caricaturizar tanto al héroe que le da título? Es natural que alguien tan realista como yo haga esas preguntas.
Me parece muy bonito por su parte que se moleste en enviarme sus obras y me pregunto si podría tomarme la revancha ofreciéndole algún que otro texto de mi producción (claro que de un valor completamente distinto).
Suyo cordialmente afectísimo
FREUD.
______________________
25-6-1931, Viena
Querido señor:
Gracias por la impresión privada. El hecho de que a Mozart le gustara "el sonido de las ventosidades" y él mismo lo produjera, ya me era, no sé cómo, conocido. A la explicación que da usted no hay nada que objetar. Siempre que he psicoanalizado a músicos me ha llamado la atención el interés especial que manifiestan ya desde su infancia por los ruidos que uno hace con el intestino. Dejo en el aire si eso puede juzgarse sólo como un caso especial del interés por el mundo de los sonidos en general o bien cabe suponer que hay un fuerte componente anal en el don (para mí desconocido) de la música.
Saludos cordiales
Suyo, Freud.
Estimado señor:
Muchísimas gracias por su Balzac que leí de un tirón: el torbellino que usted describe lo arrastra a uno. El hombre encaja bien con usted. No s
La tragedia Tersites es muy hermosa, en algunos momentos embriagadora, pero ¿por qué llevar a este o aquel personaje tan al extremo? ¿Por qué caricaturizar tanto al héroe que le da título? Es natural que alguien tan realista como yo haga esas preguntas.
Me parece muy bonito por su parte que se moleste en enviarme sus obras y me pregunto si podría tomarme la revancha ofreciéndole algún que otro texto de mi producción (claro que de un valor completamente distinto).
Suyo cordialmente afectísimo
FREUD.
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Querido señor:
Gracias por la impresión privada. El hecho de que a Mozart le gustara "el sonido de las ventosidades" y él mismo lo produjera, ya me era, no sé cómo, conocido. A la explicación que da usted no hay nada que objetar. Siempre que he psicoanalizado a músicos me ha llamado la atención el interés especial que manifiestan ya desde su infancia por los ruidos que uno hace con el intestino. Dejo en el aire si eso puede juzgarse sólo como un caso especial del interés por el mundo de los sonidos en general o bien cabe suponer que hay un fuerte componente anal en el don (para mí desconocido) de la música.
Saludos cordiales
Suyo, Freud.
